TENDENCIAS 2025
Arquitectura nórdica
Simplicidad y minimalismo:
La arquitectura nórdica busca un estilo simple, de líneas limpias y sencillas. Se pretende la simplicidad tanto en la forma como en la función. Según afirmaba el mencionado arquitecto finlandés Alvar Aalto “todo lo superfluo termina siendo feo”.
Materiales naturales:
El empleo en las construcciones de materiales naturales es una de las señas más identificativas de la arquitectura nórdica. Esencialmente se trabaja la madera, la cual aporta calidez no sólo visual, sino que funciona como un gran aislante natural.
La madera más utilizada es la de pino rojo, que abunda en los extensos bosques de estos países y resulta un material de instalación rápida, económico y de bajo impacto ambiental. Estos pinos son talados en los meses más fríos del año cuando contienen la mayor cantidad de resina, lo que les da más resistencia. La madera del pino rojo es bastante útil en un clima tan frío pues es un aislante natural y mantiene el calor en el interior de la estructura.
Máximo aprovechamiento de la luz y colores claros:
Los países nórdicos son países que tienen en invierno escasas horas de sol, de manera que otro de los principios de su movimiento arquitectónico es la apertura hacia el exterior a través de amplios ventanales y la utilización en el interior de las viviendas del blanco como color principal u otras tonalidades claras que reflejen la luz.
Ecología e integración con la naturaleza:
Los países nórdicos disfrutan de grandes parajes forestales y naturales de gran belleza y existe en la población una gran concienciación ecológica que se transmite a la arquitectura de manera que la planificación urbanística proyecta al milímetro la integración de las construcciones con su entorno, con el máximo respeto al medio natural y la mejor gestión para su aprovechamiento.
Se trata de construcciones cuyo objetivo es el ahorro energético (ahorran hasta un 70 % de consumo energético) a través de materiales aislantes, un riguroso control de infiltraciones, y un máximo aprovechamiento de la energía del sol.
La búsqueda de la felicidad:
Todos los principios anteriores tienen por objetivo la felicidad de los habitantes de las viviendas proyectadas. Finlandia, Dinamarca, Noruega, Islandia y Suecia encabezan cada año la lista de las naciones más felices del mundo que elabora la Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenible.





Arquitectura industrial:
Esta corriente atemporal tiene mucho que ver con el ambiente neoyorkino de mediados del siglo XX. Por aquel entonces, el abandono de viejas fábricas supuso toda una revolución cultural y es que, industrias y almacenes fueron ocupados paulatinamente por jóvenes artistas que encontraron en ellos no solo un hogar, sino también un lugar en el que trabajar.
Una filosofía de vida de vanguardia, espacios abiertos, una mezcla de piezas oxidadas y muebles desgastados, así como materiales como el hierro, el acero o el hormigón son algunos de los rasgos más reconocibles de la decoración industrial.
Estructuras a la vista:
Es, junto a la tipología de viviendas, una de sus señas de identidad más características. La decoración industrial apuesta por la desnudez de las estructuras. Tuberías, paredes de ladrillo visto, vigas originales, instalaciones… No es solo que no se escondan, sino que estos elementos propios de la arquitectura interior de las construcciones se exponen como parte del diseño.
Materiales con carácter:
Cuando pensamos en ambientes industriales es frecuente imaginar salones, cocinas, dormitorios o baños en los que acero, hormigón y madera se combinan con el ladrillo visto. El carácter urbano de estos materiales se reafirma exponiéndolos en su versión más natural, esto es, sin aplicar yeso ni pinturas. La presencia de detalles en madera es el contrapunto perfecto para aportar un toque de calidez.
Colores sobrios :
La paleta cromática en la decoración de estilo industrial se viste de tonos neutros, principalmente, para evitar que los mismos supongan una distracción. Son los materiales y estructuras las que deben concentrar las mayores atenciones y, en consecuencia, los colores son un mero complemento al resto de elementos propios de este tipo de decoración. Por ejemplo, los tipos de encimeras estilo laminadas o granito aportan estilo a la estancia.
Amplitud visual y luminosidad:
Las viviendas tipo loft son el escenario preferido para la aplicación de diseños industriales. Su naturaleza como espacios abiertos encaja a la perfección con otra de las señas de identidad propia de este tipo de atmósferas: la amplitud espacial. Techos altos, ausencia de paredes y grandes ventanales que permiten que la luz natural entre a raudales en el interior son rasgos propios de esta corriente.
Ambientes minimalistas:
Como buen estilo contemporáneo, la decoración industrial gusta de ser, en cierto modo, minimalista. Los ambientes han de trasladar una sensación de orden incuestionable y la elección de muebles y accesorios está supeditada a su funcionalidad.
Cada elemento cumple una función abrazando así los mantras minimalistas, pero con una estética ecléctica que lo mismo incluye reminiscencias vintage que piezas rústicas u otras realizadas con materiales reciclados.




